produttori — Reggio Emilia · Emilia-Romagna
En las colinas de Reggio, donde el nogal hunde sus raíces en tierras frescas y ricas desde la época romana, una historia nacida en los años veinte del siglo pasado transformó un fruto y una leyenda familiar en un licor que aún lleva el nombre de su fundador, Zeno.
En Fosdondo, en la campiña al oeste de Reggio Emilia, el terreno ligeramente ácido, rico en materia orgánica y con buen aporte hídrico, ha favorecido desde hace siglos el crecimiento del nogal: una vocación documentada ya en época romana. Son estos árboles monumentales, arraigados en esa tierra precisa y reconocible, los que aportan las nueces con las que nace cada botella de nocino.
En los años veinte, el pequeño Zeno seguía a su padre Aderito Masoni —piloto de moto G.D, figura del motociclismo pionero emiliano— llevando consigo una nuez como amuleto. Después de cada victoria la plantaba cerca de la Pieve (iglesia) de Fosdondo. De aquellos gestos repetidos nacieron los árboles, y de los árboles, la receta: un paso preciso de rito supersticioso a tradición familiar.
La receta, conservada sin variaciones desde 1920, permaneció secreta durante más de un siglo. Su calidad fue reconocida por la Casa Real: se enviaron doce botellas a la Corte, y Su Majestad el Rey hizo llegar una carta de agradecimiento personal a Aderito Masoni. Un documento que aún hoy da testimonio del peso histórico de este licor artesanal reggiano.
Un licor que es también un acto de memoria colectiva: descubre la historia completa, la receta de familia y los puntos de venta en la ficha dedicada.