produttori — Foligno · Umbria
En el corazón de Foligno, donde Umbría conserva todavía los ritmos lentos del trabajo campesino, la familia Pizzoni continúa desde 1961 el arte del norcino: carnes de cerdo seleccionadas, recetas transmitidas de generación en generación, y un taller que nunca ha dejado de trabajar a mano.
Sobre el mostrador de mármol del taller, las materias primas llegan seleccionadas y se trabajan según métodos que no han cambiado desde los años sesenta. Ningún atajo industrial: cada corte, cada dosificación de especias, cada embutido sigue la elaboración tradicional manual que Adelmo Pizzoni inició en 1961 y que sus sucesores conservan con la misma dedicación.
Las manos son la verdadera herramienta del norcino. El gesto de amasar, prensar, atar se aprende observando a quienes vinieron antes: la familia Pizzoni transmite de generación en generación los secretos de recetas campesinas que pertenecen a la cultura umbra más auténtica. Un saber que no se encuentra en los manuales, sino que se reconoce al primer bocado.
En el estante de la tienda se cuenta toda la producción: la coppa di testa según la tradición, reconocida entre las excelencias nacionales, el capocollo, el jamón curado, las salchichas frescas. Y además la rocciata, dulce típico umbro que la norcineria prepara de forma artesanal, señal de un negocio que no se limita a la carne sino que abarca toda la despensa del territorio.
El taller está a la vista, la degustación es costumbre de la casa: cruzar el umbral de la Norcineria Pizzoni es la mejor manera de empezar.