ristorazione — Tauberbischofsheim · Baden-Württemberg
En el centro de Tauberbischofsheim, una heladería italiana resiste desde hace más de un siglo: no como curiosidad exótica, sino como punto de referencia auténtico para una ciudad que ha aprendido a reconocer la diferencia entre el helado industrial y la verdadera producción artesanal.
La historia del Eiscafé Sommariva comienza en 1890, cuando el bisabuelo de Massimo dejó Forno di Zoldo —pueblo del Véneto que dio al mundo entero generaciones de heladeros— para llevar el helado artesanal italiano al corazón de Alemania. Más de un siglo después, ese mismo rótulo sigue iluminando el centro de Tauberbischofsheim.
En el mostrador, junto a las cubetas de helado, la máquina de espresso italiana es parte de la casa: el café se sirve según la tradición, con su vaso de agua al lado. No es un detalle accesorio, sino un gesto que cuenta de dónde viene esta heladería y cómo entiende su oficio cada día.
El helado nace aquí, en producción propia —hausgemachtes Eis, como reza el rótulo en alemán, que no deja lugar a dudas—. Desde la crema de pistacho hasta el Dubai-Schokoladen con su generoso relleno, pasando por los bubble waffle y las creaciones que cruzan la frontera entre dulce y salado: cada día el obrador decide el relato.
Más de ciento treinta años de oficio, una familia, un mostrador: la ficha cuenta todo lo que hay que saber antes de cruzar el umbral.