stile_manifattura — Castel Viscardo · Umbria
En el sur de Umbría, donde los confines con Lacio y la Toscana se difuminan entre pueblos de toba y campo abierto, Corradini Serramenti trabaja la madera, el aluminio y el PVC desde 1985 con la precisión de quien conoce cada medida y cada material como una firma propia.
Cuatro materiales, una sola filosofía: madera, madera-aluminio, PVC y aluminio conviven en el taller de Castel Viscardo porque cada encargo tiene su respuesta justa. Corradini Serramenti no impone el catálogo: estudia la estructura, el clima, el gusto del cliente, y después elige el material que durará en el tiempo sin concesiones.
Desde 1985 cada ventana nace a medida: Sergio Corradini construyó la empresa sobre la convicción de que el trabajo artesanal no se delega. La madera se perfila, se ensambla y se acaba en el taller de Via degli Artigiani siguiendo las especificaciones de cada vano, ya sea una casa de campo o un edificio urbano.
La luz entra, el frío se queda fuera: el taller produce de forma autónoma premarcos térmicos y vidrios de cámara certificados, garantizando el control de calidad sobre cada elemento antes de que salga del taller. Es esta cadena corta —desde el diseño hasta la instalación— la que marca la diferencia concreta en el ahorro energético de los edificios tratados, residenciales o comunitarios.
En el showroom de Castel Viscardo se entra con un proyecto en mente y se sale con una solución a medida: la ficha cuenta cada detalle.