ospitalita — Leverogne · Valle d'Aosta
En el pueblo medieval de Leverogne, a cincuenta metros del antiguo puente romano y junto a una capilla del siglo XIV con frescos de la época, L'Angolino di Bonny es una casa moderna que lleva el confort contemporáneo al corazón del Valle de Aosta, a las puertas del Parque Nacional de Gran Paradiso.
Las cumbres del Gran Paradiso se abren tras los cristales como un telón que no cansa. Leverogne es un punto de partida singular: a pocos pasos discurre la historia —el puente romano, los frescos del siglo XIV dedicados a San Grato, San Gotardo y Santa Bárbara— y alrededor se extiende un territorio de senderos y bosques que las bicicletas eléctricas del establecimiento hacen aún más accesible.
La habitación Bucaneve se abre con su amplio balcón a las crestas alpinas; Capriccio ofrece entrada independiente y sauna privada; Incanto reserva la bañera de hidromasaje con cromoterapia y música. Tres habitaciones, tres personalidades distintas, pensadas por Bonny con el mismo cuidado con que se prepara una casa propia: cada mueble elegido, cada cojín calibrado, cada detalle cuidado.
La mañana comienza en la sala de desayunos con tartas caseras y productos de la tradición valdostana, un detalle que aparece en cada reseña como el recuerdo más vívido de la estancia. Quien decide quedarse encuentra el jardín umbrío para descansar al aire libre; quien prefiere partir tiene el aparcamiento gratuito a pocos pasos y los senderos del parque a un pedaleo de distancia.
Una parada auténtica en el corazón del Valle de Aosta, donde el pueblo medieval y la montaña alpina se convierten en el marco de una hospitalidad personal, atenta y nunca invasiva.